Documentos imprescindibles para entender El Código Da Vinci
http://www.analisisdigital.com/Noticias/Noticia.asp?id=12078&idNodo=-7
Índice de declaraciones:
-Raniero Cantalamessa, Predicador del Santo Padre (14 de abril de 2006)
-Monseñor Stanislaw Wielgus, Presidente del Consejo Científico de la Conferencia Episcopal polaca (29 de abril de 2005)
-Conferencia Episcopal mexicana (30 de marzo de 2006)
-Conferencia Episcopal de Ecuador (28 de abril de 2006)
-Monseñor Angelo Amato, Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe
-Cardenal Francis Arinze, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos (7 de mayo de 2006)
-Monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, Argentina (8 de mayo de 2006)
-Conferencia Episcopal checa (8 de mayo de 2006)
-Monseñor Juan Luis Cipriani, cardenal arzobispo de Lima (11 de mayo de 2006)
-Cardenal Medina, Santiago de Chile (11 abril 2006) leer más
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Las claves de «El Código da Vinci» (I)
ABC
Jesús Trillo-Figueroa
19-05-2006
Para alguien como yo, que saca en procesión todos los viernes santos a la Magdalena, le parece evidente cuál es la clave teológica que encierra la historia de «El Código da Vinci»: convertir a Magdalena en la novia y esposa de Cristo, con quien tiene un descendiente que continúa la dinastía de la «diosa femenina»; significa que se diluye la divinidad de Jesucristo y desaparece la trascendencia que supone la resurrección del crucificado. Jesús es tan solo «un maestro y profeta humano».
Por el contrario, para los cuatro evangelistas canónicos, María Magdalena está presente en la muerte y en la resurrección de Cristo. Ella es el testigo humano de ambos acontecimientos, y por lo tanto de la divinidad de su «maestro». A muchos les escandalizó siempre que a la primera persona que se apareció el Dios resucitado fuera a María Magdalena, de quien la tradición dice que era aquélla de la que habían salido siete demonios. Pero es justo, pues ella fue la más valiente, y leal en la primera hora, de entre los discípulos.
De lo que se trata en esta historia es de presentar un cristianismo sin resurrección, una religión sin trascendencia y, en consecuencia, una moral sin heteronomía, donde el bien y el mal lo decide la conciencia autónoma del hombre, que se cree dios; por eso se entiende el éxito que ha logrado, que, sin duda, sintoniza con el pensamiento hegemónico. La vida que propone este tipo de pensamiento necesita ser vivida desesperadamente, apurando la copa de cada momento, como si fuera a durar eternamente, sin preguntarse ni por el comienzo ni por el final. Pero «vana es nuestra fe sin la resurrección», como decía el apóstol Pablo; porque, en tal caso, tendrían razón aquellos filósofos que anunciaron la muerte de Dios. El cristianismo ya no sería una religión de vida y victoriosa: sería una religión de vencidos.
El problema de esta movida es que no se queda en una simple novela frívola, hecha para vender libros. La intención, según el propio autor, es transmitir un determinado pensamiento en materia de religión y una actitud ante la vida. Él dice ser cristiano, pero de un cristianismo sin un Cristo Dios: Jesús es un simple hombre testigo de la religión de la diosa. No es necesario negar el cristianismo, pues, como apuntaba Nieztsche, «hasta ahora el ataque al cristianismo no solamente es tímido, sino mal dirigido. El problema de su verdad es accesorio mientras no se ponga en cuestión el valor de su moral». Sin un Cristo resucitado, la moral cristiana habría sido una moral de muerte, a la que sólo le quedaría un tímido mensaje de caridad y de misericordia. Si el hombre no es capaz de trascendencia y no sale de su conciencia, la realidad carece de valor. La valoración será un acto del hombre, producto de sus instintos, de sus deseos, de su voluntad. Sin un orden trascendente, el alemán tendría razón: «En verdad los hombres se dieron a sí mismos su bien y su mal, no los hallaron, no los escucharon como una voz salida del cielo». Y de esto es de lo que se trata: de darle la vuelta a la tortilla, de trasmutar los viejos valores cristianos por los nuevos valores paganos. De convertir en norma el «reverso tenebroso», en lugar del anverso. De hacer de la moral cristiana, que sirve de guía para lograr la felicidad, un código de represión que hay que desterrar.
Esta nueva religión, con un Dios muerto, había sido anunciada por el maestro Eckhart y por Hegel. Según el oráculo Savater: «Dios venía agonizando de manera más o menos decorosa desde el renacimiento, fue la ilustración la que precipitó fulminantemente su fallecimiento... pero su hueco quedó repleto de sólidas instituciones». Por eso, en esta religión sin trascendencia, donde no hay diferencia entre lo temporal y lo espiritual, es posible cualquier mesianismo histórico. Y, por lo tanto, también la divinización de la política: una nueva religión secular, una nueva ideología fundamentalista, que prometa la salvación en la tierra, en la historia. En fin, instituciones tan sólidas como el comunismo o el nacionalsocialismo.
El nuevo cristianismo sin trascendencia que predica Dan Brown es una nueva versión de la diosa «Gea», del «deus sive natura» de Espinoza; de la divinización del cosmos. Al cabo, un nuevo panteísmo que sacraliza a la naturaleza, a la materia y al yo. Es una religión cuyo mensaje de esperanza se traduce en la muerte como una vuelta armoniosa a la madre naturaleza, de la que el hombre había salido. Es de nuevo el triunfo de la filosofía del absurdo, del sinsentido, de la nada. De la ausencia de finalidad que caracteriza a toda la metafísica moderna, y que tanto desesperó al siglo XX; pues solamente la resurrección da sentido a la vida, al menos en el cristianismo.
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Recursos en la red sobre “El Código da Vinci”
Una selección de webs con respuestas a las afirmaciones falsas de Dan Brown
26-04-2006
047/06
http://www.aceprensa.com/art.cgi?articulo=12477
La pretensión de que la ficción de "El Código Da Vinci" está basada en datos históricos ocultados por la Iglesia, lleva a Dan Brown a hacer una serie de afirmaciones con errores mayúsculos sobre historia, teología y arte. Para dar respuesta a estas afirmaciones estrafalarias, han surgido en Internet diversas webs que pueden resolver dudas sobre estas cuestiones. Seleccionamos algunas.
Jesucristo y la Iglesia. En los últimos meses la página oficial del Opus Dei ha recibido muchas consultas, con motivo del libro y la película "El Código Da Vinci". Un equipo de profesores de historia y teología de la Universidad de Navarra responde a las 52 preguntas más frecuentes.
"El Código Da Vinci" en diez minutos. Una notable recopilación de recursos acerca del fenómeno Da Vinci. Artículos de prensa, reportajes de historiadores, presentaciones en Powerpoint, muchos enlaces a otras páginas, etc.
La Iglesia ante "El Código Da Vinci". Presentación realizada en Flash, en la página oficial de la Conferencia del Episcopado Mexicano.
"El Código Da Vinci". Jugando a ser polémicos. Reportaje de Juan Pablo Serra y Eva Latonda en la revista "Pantalla 90" (marzo de 2006), dependiente del Departamento de Cine de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la Conferencia Episcopal Española.
Comentarios del profesor García Noblejas en su blog sobre periodismo, cine y literatura.
La novela histórica y "El Código Da Vinci", por José Carlos Martín de la Hoz, de la Academia de la Historia Eclesiástica.
En inglés
Jesus Decoded: Catholic belief versus modern fiction. Web lanzada por la Conferencia Episcopal de EE.UU., que aborda de modo sencillo pero completo una gran variedad de temas: el celibato de Jesús, los cuatro primeros concilios, la divinidad de Jesucristo, los evangelios gnósticos y otros escritos no canónicos, la mujer en la Iglesia, María Magdalena, el Opus Dei, etc.
Da Vinci Outreach. Excelente página creada por "Ascension Press" en colaboración con "Catholic Exchange" y "Catholic Outreach", con el propósito de hacer accesible, en forma de preguntas y respuestas, los temas deformados o inventados por Dan Brown. Contiene una enorme variedad de guías en PDF, de descarga gratuita, con guías didácticas para parroquias, para profesores de religión, padres de familia, etc.
"The Da Vinci Code" & Opus Dei. Creada por Fr. John Wauck, sacerdote del Opus Dei. Como él mismo dice, "mi propia historia parece conectar –quizás 'chocar' sería la mejor palabra– con 'El Código de Da Vinci' de varias maneras. Soy sacerdote norteamericano de la Prelatura del Opus Dei, resido en la verdadera sede central del Opus Dei, que está en Roma (no en Nueva York), desde hace diez años. Estudié historia del renacimiento en la verdadera Universidad de Harvard (en la que no hay profesores de 'Simbología'), y ahora trabajo como profesor en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, en donde imparto un curso sobre la literatura y la fe cristiana".
Dismantling "The Da Vinci Code", por Sandra Miesel, veterana periodista católica norteamericana.
Juegos desmitificadores
El secreto de "El Código Da Vinci". Para aprender a valorar los errores del "best seller", jugando a un desmitificador juego de preguntas y respuestas, muy aconsejable para chicos jóvenes.
Crea tu propia novela de Dan Brown. No hay que ser un genio para hacer una novela como "El Código Da Vinci", como muestra esta página humorística. Se trata de un generador de argumentos por ordenador. Útil para pasar un buen rato.





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